El día que me ganó el handball

El día que me ganó el handball

Ya estaba casi todo listo. Casi. Me iba a Japón por primera vez en mi vida. Iba a perderme en las calles de Akihabara, le iba a dar de comer a los ciervos en Nara, iba a asombrarme en los bosques de bambúes en Kyoto. En Okinawa, la tierra que vio nacer a mis ojis (abuelos), iba a llorar de emoción escuchando los sanshin (instrumento de tres cuerdas, típico de las islas), iba a ver a las imponentes ballenas en el acuario de Churaumi y hasta quizás pondría en remojo los pies en las aguas de esas islas paradisíacas en las que el mar se muestra hasta con cinco tonos distintos de azul.

Seguir leyendo “El día que me ganó el handball”

Anuncios